La sala de mi apartamento ha sido totalmente renovada, una cosa llevo a la otra.
Todo empezó con la idea de hacer Sushi y compartir un rato de buena comida con amigos cercanos, la lista de invitados creció. Llegaron todos y la pasamos super bien.
Gi y yo nos pegamos una buena bretiada, se nos ocurrió pintar un par de paredes de la sala, fuimos a escoger los colores de la pintura, empezamos desde el Viernes y el Sábado siguió el brete, faltó pintura para una segunda mano, fuimos a comprarla. Hicimos una combinación deliciosa de un rojo que no es rojo y tampoco sé como describir con un sandering, osea, un color arena, que en realidad se ve muy bien.
Gi compró lámparitas y faroles japoneses, para la decoración. Fuimos por cortes de pescados frescos, y nos deleitamos con salmón, atún y marlin. El arroz le quedó perfecto, yo hice nigiri y Gi no paro de enrrollar..jaja.
Hay tantas cosas que explorar, tantas cosas que se pueden aprender a hacer y no pagar a hacer siempre todo. Claro, tan bien depende de quien le enseñe a uno y que tantas ganas de aprender se tengan.
He disfrutado plenamente el juego de preparar una cena japonesa para amigos en mi casa. Con Gi.
lunes, 8 de septiembre de 2008
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